La trayectoria profesional de José Luis Gómez Mosquera está ligada a PRISA, desde el año 2000. Licenciado en Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, cursó el Programa de Desarrollo Directivo en el IESE Bussiness School, de la Universidad de Navarra. Durante su etapa universitaria pudo compaginar los estudios con una beca en el diario El País, gracias al Programa de Cooperación Educativa ofrecido por la UAM. Tras desempeñar varios cargos en el departamento de distribución de Cinco Días, fue jefe de circulación y subdirector de operaciones. En 2006 asumió la dirección de este departamento, y seis años más tarde fue nombrado director gerente del citado diario económico. Desde febrero de 2015, es también director gerente de El País, cargo que compatibiliza con el anterior. Deportista de los de a diario, siempre que puede se pierde en un pequeño pueblecito de la provincia de Guadalajara, de donde es originaria su familia. Labrando y cuidando su propio huerto, junto a su mujer, dice sentirse “el hombre más feliz del mundo”.

UN MARTES DE HACE CUARENTA AÑOS -EL CUATRO DE MAYO DE MIL NOVECIENTOS SETENTA Y SEIS- LLEGABA A LOS QUIOSCOS UN NUEVO PERIÓDICO. FRANCO HABÍA MUERTO CINCO MESES ATRÁS Y ESPAÑA DABA LOS PRIMEROS PASOS HACIA LA TRANSICIÓN. FUNDADO POR JOSÉ ORTEGA SPOTTORNO, EDITADO POR JESÚS POLANCO Y DIRIGIDO POR JUAN LUIS CEBRIÁN, AQUEL PRIMER PAÍS COSTABA DIEZ PESETAS (POCO MÁS DE SEIS CÉNTIMOS DE LOS DE AHORA) Y CONTABA EN SUS INICIOS CON LOS PARABIENES DE DOS MINISTROS FRANQUISTAS, FRAGA Y AREILZA. EL ENTUSIASMO DE UNA REDACCIÓN DE GRANDES PROFESIONALES Y LA AVIDEZ DE LIBERTAD Y COMUNICACIÓN QUE VIVÍA LA ESPAÑA DE ENTONCES LO CONVIRTIERON ENSEGUIDA EN EL PRINCIPAL REFERENTE INFORMATIVO DE LA DEMOCRACIA, TAMBIÉN EN EL DE MAYOR TIRADA Y ALCANCE EN
LENGUA ESPAÑOLA. HOY, DESPUÉS DE CUARENTA AÑOS, Y MUCHOS CAMBIOS A SUS ESPALDAS, EL PAÍS SIGUE MANTENIENDO UN IMBATIDO PRIMER PUESTO EN EL RANKING DE VENTAS Y SE PREPARA PARA FESTEJAR SUS CUARENTA AÑOS DE EXISTENCIA. HABLAMOS CON SU GERENTE, JOSE LUIS GÓMEZ MOSQUERA. NOS ACOMPAÑA EN LA ENTREVISTA RICARDO FERNÁNDEZ DE MOLINA, DIRECTOR DE DISTRIBUCIÓN. AMBOS SE MANIFIESTAN ENTUSIASMADOS CON EL PRESENTE Y EL FUTURO DEL PERIÓDICO Y DEFIENDEN LA INDISCUTIBLE VIGENCIA DE LA EDICIÓN IMPRESA.

En la reciente carta abierta del director de El País a la redacción, Antonio Caño habla del constante trasvase de lectores del papel al digital. Dice que la compra del periódico en el quiosco ha quedado reducida a una minoría…¿ Tan inminente es, como han señalado algunos, la transformación del diario en un medio esencialmente digital?

Es cierto que hay una nueva forma en la que nuestros lectores se acercan a los contenidos de El País, que es la digital. Pero, como dijo Antonio Caño en su carta, seguiremos haciendo la edición de papel mientras sea posible y mientras siga habiendo lectores que prefieran disfrutar de esta modalidad de consumo. Y la haremos siempre de acuerdo a los estándares de calidad del diario para ofrecerles el mejor producto. Nuestro deseo es que esta edición se alargue todavía muchos años, porque para nosotros es un producto Premium.

Parecía un contrasentido que El País quisiera festejar su 40 aniversario y estuviera preparando, a la vez, la despedida del soporte del que sigue obteniendo la mayor parte de ingresos.

La transformación del modelo de negocio nos obliga a buscar nuevas fórmulas, pero sin prescindir del papel, ni -por supuesto- del punto de venta, con el que buscamos una mayor coordinación y afinidad para incrementar las ventas. Cada vez que lanzamos un nuevo producto, cada vez que una colección sale a la calle, tenemos muy presentes a nuestros lectores y al punto de venta Pero, indudablemente, necesitamos sumarnos también a los nuevos modelos y necesidades de consumo de información  digitales u otros- precisamente para garantizar la permanencia de los modelos tradicionales durante el máximo tiempo posible.

Las nuevas tecnologías son una oportunidad para el editor, pero una amenaza para el punto de venta, que ha visto con muy malos ojos iniciativas on-line que han tomado incluso su nombre. me refiero a Kiosko y más.

Nosotros estamos buscando permanentemente formas innovadoras de atraer lectores y creo que proyectos como éste ayudan a sumar masa crítica de lectura. Gracias a esa permanente apuesta por la innovación, El País sigue manteniendo el liderazgo y apoyando en todo lo posible al punto de venta. Un ejemplo muy claro de lo que digo es el aumento de tirada cuando se produce una noticia importante. Nuestro objetivo prioritario en esos casos consiste en atraer a los más de 15 millones de usuarios únicos que tenemos en web, al quiosco.

Pero muchos de esos usuarios se quedan para siempre en el soporte digital porque les resulta más asequible y más barata esa opción.

Estoy de acuerdo en que una parte prefiere ese soporte, pero hay otra que disfruta de la experiencia diferencial que supone la lectura en papel y pensamos que parte de los digitales son recuperables hacia el canal tradicional. Ya he señalado que nosotros estamos muy orgullosos del papel y de la función prescriptiva que se desarrolla y se mantiene gracias al canal. No hay que olvidar que un periódico es un objeto en sí mismo, que jerarquiza y ordena la información ya desde la portada; que ofrece opinión y desarrolla las distintas noticias según un criterio determinado, con el que se identifica el lector.
Además, no hay más que ver la reordenación editorial de los sábados para constatar hasta qué punto apos- tamos por el soporte tradicional; en este momento, el lector de El País dispone de cuatro suplementos – Icon, Buenavida, S Moda y Tentaciones- que se entregan conjuntamente con el periódico y van rotando cada fin de semana. Quien no haya podido conseguirlos en su día tiene la oportunidad de hacerlo a lo largo del mes a un precio muy asequible.
También renovamos completamente, desde este mes de abril, nuestra revista más emblemática, El País Semanal, que también quedará a la venta hasta el fin de semana siguiente, siempre con El País. No haríamos todo esto si no creyéramos en el papel.

Hablando de esta novedosa fórmula… el hecho de que las revistas queden luego a la venta parece que está ocasionando alguna confusión. Los vendedores se quejan, también, de que se les facture antes de tiempo. Muchos devuelven antes de que acabe el mes, por este motivo.

Por nuestra parte estamos dando todas las facilidades para que las revistas estén a la venta el tiempo previsto y para que el punto de venta las apoye al máximo. Las distribuidoras tienen indicación de esperar a que acabe el mes para facturar las revistas. Eso es lo que hemos comunicado desde el inicio. Si no fuera así, deben subsanar todos los errores que se produzcan, de manera que ningún vendedor salga perjudicado por cargos indebidos.

¿Cómo definiría la relación del editor con el vendedor?

Siempre ha sido buena, al menos por lo que conozco en nuestro caso. En estos momentos, incluso, queremos mejorarla, estableciendo un diálogo más fluido. Para ello hemos sistematizado y organizado dos mesas de trabajo; una con puntos de venta de Madrid y otra con puntos de venta del resto de España. Con ellas pretendemos acercarnos más si cabe a los puntos de venta y debatir con ellos
sobre posibles mejoras y soluciones para este canal, aportando ideas entre todos. Pensamos que esta iniciativa puede ser muy enriquecedora.

La primera de estas reuniones se celebró en los primeros días de marzo, ¿Está satisfecho del resultado?

Sí, ha sido una toma de contacto inicial en la que hemos expuesto esa voluntad de comunicación directa entre editor y punto de venta. Planteamos la necesidad de relanzar la venta del periódico y de los productos complementarios y para ello también necesitamos la máxima implicación y colaboración del vendedor. Queremos elaborar conjuntamente un nuevo escenario que contemple también la apertura hacia nuevas fórmulas.

¿Hay alguna propuesta concreta por parte de El País?

Lo que queremos, en general, es establecer una vía de comunicación más ágil y directa con los puntos de venta, que permita crear nuevas fórmulas comerciales, siempre con la participación de las distribuidoras, por supuesto, y con el resto de editores. En estos momentos hay una idea en la que estamos trabajando desde hace unos meses, que consideramos de especial interés. Conforme avancemos
en la propuesta -que no depende solo de nosotros- iremos desvelando más detalles.

Sin entrar en detalles, Lo que quizá sí nos pueda adelantar es en qué terreno se formula esa propuesta.

Los editores estamos proponiendo -en el foro que mantenemos con distribuidoras y asociaciones de puntos de venta- distintas opciones para atraer negocio al canal de venta tradicional, dada la preocupación por la caída de venta de las promociones. Me refiero, por ejemplo, a los productos para venta que se publicitan en nuestros diarios, con cartillas de tres cupones, y que se entregan a domicilio; los productos a la venta en nuestras tiendas digitales, etc… Son productos en los que actualmente no intervenimos para su entrega al cliente final, ya que la solución la aporta el propio proveedor del producto. Lo que nos gustaría es, en definitiva, poner en valor el canal que tenemos, para competir con esa entrega a domicilio, y que sea el quiosco quien haga la entrega.

¿A cambio de una comisión?

Sería un fijo, para poder competir con el que ofrecen las empresas de mensajería y paquetería. Puntos de venta, distribuidoras y departamentos de distribución de editores deberíamos estudiar la manera de ponernos de acuerdo en este punto, para generar más tráfico al quiosco y compensar así la disminución de la venta de las promociones tradicionales.

¿Y tiene ya alguna idea en concreto para relanzar las ventas?

Sí, queremos estudiar -y así lo planteamos en esa primera reunión de la mesa de trabajo entre las distintas asociaciones y El País- modelos de promoción en punto de venta, para conocer el recorrido que pueden tener nuestro diario, revistas y resto de productos.

¿Cree que esa voluntad de cooperarcon el vendedor es común al resto de editores de prensa?

Sin duda. AEDE, la Asociación de Editores de Diarios Españoles, está trabajando para sostener y potenciar la red de ventas. También lo hacen ANDP, la Asociación Nacional de Distribuidores de Prensa, y las distintas asociaciones de vendedores. Lo que resulta muy evidente es que en este momento, en que las ventas se van estabilizando, después de tanto tiempo de caída, todos confluimos en una idea común, que es regenerar y fortalecer el canal.

¿El hecho de que haya muchas asociaciones de vendedores dificulta el diálogo?

No; si podemos reunirnos en torno a una mesa, esto no es un inconveniente, sino una gran ventaja. Lo que no entiendo es por qué hay tantos vendedores que no están asociados, ni tantas zonas en España que no cuentan con ninguna asociación que represente sus intereses. Eso ralentiza la resolución de cualquier problema, porque no hay un diálogo establecido previamente. La labor de equipo es fundamental. A todos los niveles.

¿Es fluida la relación del editor con el distribuidor?

Ambas partes procuramos que así sea. No digo que en algunos aspectos nuestros puntos de vista no difieran. Por ejemplo, desde AEDE buscamos soluciones para potenciar la red, especialmente en las zonas geográficas más dañadas por la crisis… Estamos muy interesados en cubrir estas áreas; para ello necesitamos apoyarnos en la distribución. Sin embargo, creo que hay demasiadas barreras de apertura. Portes, avales, y fianzas son excesivos y suponen un inconveniente, a veces insalvable, que está dificultando la regeneración del sector. Con estas condiciones, cuando un vendedor se jubila, no hay otro que tome el relevo. Por otra parte, hay lugares en los que es evidente que se necesitan más puntos de venta, pero tampoco se crean, por el mismo motivo.

Volviendo al 40 Aniversario de El País…¿Cómo van los preparativos?

Estamos trabajando con mucho entusiasmo en distintas ideas para convertir esta fecha en un acto de celebración, pero también de agradecimiento. Vamos a intentar estar cerca de todos los que nos han ayudado durante estos cuarenta años.

¿Qué lugar ocupa en esta celebración el quiosco?

Muy importante. Nuestro objetivo es aproximar más a nuestros lectores al quiosco y para ello vamos a lanzar números y suplementos especiales, promociones y ofertas conmemorativas. Que sea el propio vendedor quien transmita al lector el agradecimiento que sentimos hacia ambos, para que comparta con él, a pie de calle, el éxito del que todos somos sujetos y partícipes…Además, nos gustaría organizar un acto especial para los puntos de venta tradicionales e invitar al máximo posible de ellos. (Esperamos poder concretar, muy pronto, algo más.)
De lo que estoy casi seguro es de que el 40 Aniversario de El País va a ser recordado como un momento representativo de agradecimiento, de encuentro y de construcción de futuro entre todos. Al menos, eso es lo que queremos y por lo que nos esforzamos tanto en estos días.